
Aproximadamente hace dos semanas caminaba por las calles de Ensenada, cuando de repente me encuentro con este hermoso gatito sin amparo alguno.
Rápidamente pensé en adoptarlo, llamarlo y darle alimento… hacer que su vida valga la pena junto con la mía estando y conviviendo el.
Suele acostarse a tomar el sol y descansar en mi mochila escolar:



No hay comentarios:
Publicar un comentario